
El secretario general de la ONU, António Guterres, ofreció una emotiva disculpa a mujeres desplazadas por la violencia de las pandillas en Haití y reconoció que la comunidad internacional no ha hecho lo suficiente para aliviar la grave crisis humanitaria que atraviesa el país.
Durante una visita realizada este martes a Puerto Príncipe, Guterres se reunió con varias mujeres refugiadas en una antigua escuela convertida en centro de acogida, donde actualmente residen más de 1,250 personas desplazadas por la inseguridad. El lugar, conocido como “Colombie”, alberga a familias que han tenido que abandonar sus hogares debido al avance de los grupos armados que controlan amplias zonas de la capital haitiana.
Sentado junto a las afectadas, el máximo representante de las Naciones Unidas escuchó relatos sobre las difíciles condiciones de vida que enfrentan desde hace casi dos años. En un gesto poco habitual, pidió perdón por la incapacidad de la comunidad internacional para responder con mayor eficacia a la emergencia que vive el pueblo haitiano.
“Pido perdón por no haber logrado movilizar al mundo para ayudar a Haití como merece”, expresó Guterres, visiblemente conmovido por los testimonios de las mujeres desplazadas.
La visita ocurre en un momento crítico para Haití, donde la violencia de las pandillas continúa provocando desplazamientos masivos, afectando especialmente a mujeres y niños. Organismos internacionales han advertido que la crisis humanitaria sigue agravándose debido a la inseguridad, la escasez de alimentos, el colapso de servicios básicos y las limitaciones para la distribución de ayuda.
Guterres reiteró el compromiso de la ONU de continuar respaldando los esfuerzos para restablecer la seguridad y mejorar las condiciones de vida de la población haitiana, al tiempo que instó a la comunidad internacional a incrementar su apoyo financiero y logístico para enfrentar una de las crisis más complejas del hemisferio. La visita del secretario general busca llamar nuevamente la atención mundial sobre la situación de Haití y promover una respuesta más contundente ante el sufrimiento de miles de familias desplazadas.
