Una alianza que une el legado del peñagomismo, la experiencia política, el trabajo social y dos estructuras con perfiles diferentes dentro del PRM.
Por Diógenes Amparo
El anuncio de Tony Peña Guaba de retirar sus aspiraciones presidenciales para respaldar a David Collado constituye uno de los movimientos políticos más interesantes dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM), de cara al proceso electoral de 2028.
Pero ¿qué representa realmente Tony Peña Guaba para el proyecto de David Collado?
Para comprender su importancia debemos analizar varias dimensiones de su trayectoria política, institucional y humana.
En primer lugar, Tony representa una conexión histórica con el peñagomismo, ese movimiento político y sentimental construido alrededor de José Francisco Peña Gómez, uno de los más grandes líderes de masas de la historia dominicana.
No se trata solamente de ser hijo de Peña Gómez. Tony ha desarrollado una trayectoria propia, conservando relaciones con dirigentes y militantes vinculados a ese legado político.
En segundo lugar, está su experiencia organizativa. Tony conoce las estructuras partidarias, las provincias, los municipios y, particularmente, la importancia de las bases. Ha participado en diferentes campañas presidenciales y posee conocimientos acumulados sobre organización y movilización política.
A esto se suma una dimensión fundamental: su extraordinaria actividad al frente del Gabinete de Política Social.
Durante su gestión impulsó jornadas de inclusión social, asistencia médica, distribución de medicamentos, programas de formación juvenil y atención a comunidades vulnerables.
Su presencia constante en actividades comunitarias le ganó la imagen de un funcionario que prácticamente no dormía, trabajando de domingo a domingo, muchas veces participando en tres y cuatro actividades durante una misma jornada.
Ese dinamismo recibió reconocimientos públicos. El portal Nuestras Instituciones Públicas lo seleccionó en seis ocasiones como Funcionario Público del Mes, una marca destacada dentro de ese reconocimiento.
Programas como Oportunidad 14-24, las jornadas sociales y las iniciativas de atención a mujeres vulnerables formaron parte de una gestión caracterizada por su presencia territorial.
Existe, además, otro elemento político: Tony mantiene vínculos con dirigentes de las bases del PRM y ha dedicado aproximadamente dos años a organizar su propio proyecto presidencial.
Según explicó al anunciar su decisión, consultó con coordinadores provinciales y municipales antes de incorporarse al proyecto de Collado.
Esa estructura representa un aporte organizativo cuya verdadera dimensión deberá comprobarse durante el proceso interno.
Pero esta relación también funciona en sentido contrario.
David Collado aporta a Tony Peña Guaba la posibilidad de integrar su experiencia y su organización a un proyecto presidencial de mayor alcance, según la valoración que el propio Tony expresó al anunciar su respaldo.
Collado ha construido una proyección pública vinculada principalmente a sus responsabilidades municipales y al Ministerio de Turismo. Tony, por su parte, aporta una trayectoria más directamente relacionada con la organización partidaria y el trabajo político territorial.
Son experiencias diferentes que ahora coinciden.






