
Por Ana Celia Castillo
Santo Domingo. — El economista especializado en seguridad social, Arismendi Díaz Santana, planteó la necesidad de establecer un mecanismo automático de actualización de la cápita del sistema de salud dominicano, a fin de corregir distorsiones financieras y reducir el elevado gasto de bolsillo de los afiliados.
Durante una entrevista en el programa El Mundo del Seguro, el especialista indicó que la legislación vigente otorga plenas facultades al Consejo Nacional de Seguridad Social para realizar ajustes sin necesidad de modificar la ley, con el respaldo técnico de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales.
El especialista explicó que actualmente la cápita monto que se paga mensualmente por afiliado a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) se ajusta con retraso respecto a la inflación, lo que impacta la sostenibilidad del sistema. Indicó que el cálculo se basa en datos del Banco Central de la República Dominicana, cuya credibilidad y rigor técnico no están en cuestionamiento, pero cuya aplicación no se refleja oportunamente en los pagos.
Según detalló, la última actualización significativa de la cápita se realizó tomando como referencia datos hasta marzo de 2021, generando un rezago acumulado que afecta la operación financiera de las ARS y la calidad de los servicios ofrecidos.
Díaz Santana destacó que, a diferencia de otros países, en República Dominicana no existe un mecanismo automático para ajustar este indicador. “En muchos sistemas de salud, la cápita se actualiza cada año, generalmente el primero de enero, conforme a la inflación acumulada”, explicó.
El economista consideró que esta situación limita la capacidad del sistema para responder a las crecientes demandas de servicios de salud, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional. Señaló que a medida que las personas superan los 50 años, tienden a requerir más atenciones médicas, muchas de ellas de mayor complejidad y costo.
Asimismo, cuestionó la sostenibilidad de la actual contribución del 10% al sistema de salud dentro del régimen contributivo, tras más de dos décadas de implementación de la Ley 87-01 de Seguridad Social.
En ese sentido, reiteró la necesidad de impulsar una reforma integral que fortalezca la atención primaria, considerada el eje central del sistema. “El objetivo fundamental debe ser mantener a la población saludable, no solo curar enfermedades. Una población más sana es más productiva y contribuye al desarrollo económico del país”, afirmó.
El especialista también subrayó que el gasto de bolsillo en salud en República Dominicana ronda el 45%, muy por encima del 20% recomendado por la Organización Mundial de la Salud, lo que evidencia la urgencia de aplicar correctivos estructurales.
Entre las medidas propuestas figuran la actualización oportuna de la cápita, el fortalecimiento del régimen subsidiado, la promoción del uso de medicamentos genéricos y una mayor articulación entre el sector público, las ARS y los organismos reguladores.
Díaz Santana concluyó que avanzar hacia un sistema más equitativo, eficiente y sostenible requerirá decisiones graduales pero firmes, orientadas a garantizar el acceso a servicios de salud de calidad y reducir la carga financiera sobre los ciudadanos.
