Por: Carlos Díaz. El ajedrez político de la República Dominicana no se juega en los despachos climatizados de Santo Domingo ni se define en muestreos telefónicos diseñados a la medida de intereses corporativos. Se gana en el barro, en el callejón y en la vereda. En la antesala de la definición interna del Partido Revolucionario […]
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