
La dirección ejecutiva del oficialista Partido Revolucionario Moderno estudia una modificación a sus estatutos internos con el propósito de prolongar hasta al menos el próximo año la elección de sus principales autoridades, incluyendo la presidencia, la secretaría general y demás estructuras dirigenciales de la organización política.
La propuesta implicaría cambios específicos en varios artículos del reglamento y de los estatutos internos del partido, lo que abriría la posibilidad de extender el período de permanencia de las actuales autoridades más allá del tiempo originalmente establecido.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la modificación del artículo 152 del reglamento interno, el cual establece actualmente que las autoridades del PRM, tanto a nivel nacional como local y en las seccionales del exterior, tendrán una duración de cuatro años en sus funciones. Con el cambio propuesto, la organización podría posponer la celebración de la convención ordinaria encargada de escoger a sus nuevas autoridades.
Asimismo, la dirección del partido también contempla alterar el artículo 21 de los estatutos, que regula las condiciones bajo las cuales puede aplazarse la Convención Nacional Ordinaria. El texto vigente señala que solo una causa extrema de fuerza mayor, debidamente reconocida y aprobada por la Dirección Ejecutiva, permitiría suspender la convención en la fecha correspondiente.
Ese mismo artículo dispone además que, una vez aplazada la convención, la Comisión Nacional de Elecciones Internas tendría un plazo único de hasta 45 días para organizar y celebrar el proceso. Sin embargo, la modificación propuesta buscaría flexibilizar ese límite, permitiendo una extensión mayor del calendario interno partidario.
La discusión sobre estos posibles cambios ocurre en momentos en que dentro del PRM comienzan a moverse distintos sectores y aspiraciones de cara al futuro liderazgo de la organización oficialista. La eventual postergación de las elecciones internas podría influir directamente en el equilibrio político dentro del partido, así como en la estrategia de cara a los próximos procesos electorales nacionales.
Aunque desde la dirección ejecutiva no se han ofrecido detalles definitivos sobre cuándo serían sometidas formalmente las modificaciones, el tema ya genera debates entre dirigentes y militantes, especialmente sobre el impacto que tendría en la institucionalidad y la democracia interna de la principal fuerza política del país.
