
Su trabajo constante en los barrios, su cercanía con la gente y el crecimiento de su estructura política comienzan a marcar diferencias dentro del PRM
Por : Belkis Castro
En política existen dos tipos de aspirantes: los que aparecen cuando llegan las campañas y los que construyen liderazgo mucho antes de que se abran oficialmente los procesos electorales. Si algo hay que reconocerle a Omar Méndez, destacado dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y precandidato a la Alcaldía del Distrito Nacional, es que pertenece al segundo grupo.
Desde hace tiempo su presencia en los distintos sectores de la capital ha sido constante. Mientras muchos observaban la política desde la distancia, Omar Méndez optó por recorrer comunidades, escuchar a los ciudadanos, participar en actividades sociales y mantener contacto permanente con dirigentes comunitarios, juntas de vecinos, jóvenes, mujeres y líderes de base.

Durante el último año fue frecuente verlo acompañando actividades comunitarias, compartiendo con familias en fechas especiales, participando en encuentros navideños, jornadas sociales y eventos de integración en diversos barrios de la capital. Esa cercanía ha permitido que muchas personas comiencen a identificarlo no solo como un dirigente político, sino como una figura accesible y presente.
En lo que va de 2026, su ritmo político ha aumentado significativamente. Entre enero y mayo se ha observado una intensa agenda de encuentros, reuniones organizativas y actividades de fortalecimiento territorial. El crecimiento de su proyecto quedó evidenciado recientemente con importantes demostraciones de respaldo de dirigentes y estructuras políticas del Distrito Nacional, donde participaron legisladores, regidores, líderes comunitarios y dirigentes de base del PRM.

Lo más interesante es que el nombre de Omar Méndez cada vez aparece con más frecuencia en las conversaciones políticas de los barrios capitaleños. Al conversar con dirigentes de base, presidentes de zonas y militantes perremeístas, resulta evidente que su proyecto político ha logrado colocarse entre los más mencionados cuando se habla del futuro liderazgo municipal del Distrito Nacional.

Otro aspecto que merece destacarse es que Omar Méndez no ha apostado únicamente a la promoción mediática. Su estrategia parece estar fundamentada en el contacto humano, en escuchar directamente las preocupaciones de los ciudadanos y en conocer personalmente los problemas que afectan a las comunidades.
Su experiencia en la gestión pública, la tecnología, la educación y la administración municipal le aporta además una visión moderna de ciudad, orientada a la innovación, la movilidad, el ordenamiento urbano y la participación ciudadana.

Todavía falta camino por recorrer, pero una realidad parece difícil de ignorar: Omar Méndez está construyendo una candidatura con presencia territorial, organización política y cercanía comunitaria. Y cuando se observan los movimientos que se producen actualmente dentro del PRM en la capital, resulta evidente que su nombre está sonando cada vez con más fuerza.
Por lo pronto, una percepción comienza a extenderse en distintos sectores del Distrito Nacional: Omar Méndez pica adelante.
