El dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo Molina hace 66 años advirtió al presidente de Estados Unidos que solo saldría del Palacio Naciona muerto en una camilla.
El día 3 de noviembre del año 1960 el presidente Trujillo habló en esos términos al recibir en su despacho del Palacio Nacional a William Pawley, enviado especial del presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower.
Silvio Cabrera
Pawley, también amigo de Trujillo, recibió del dictador las siguientes palabras: “ustedes podrán venir a aquí con la infantería, podrán venir con el Ejército, hasta con la Marina y con la bomba atómica, pero no yo no dejo el cargo”.
Ante la respuesta del dictador Trujillo, el enviado especial se retiró del Palacio Nacional.
Luego del evento, en marzo del mismo año 1960, viajó a República Dominicana la primera misión que buscaba convencer a Trujillo de que dejara el cargo.
Jorge González
Estaba integrada por el entonces senador de Florida, George Armistead Smathers y el general Mark Wayne Clark, quienes trajeron un mensaje del presidente Eisenhower para que dejara el cargo, pero Trujillo respondió que en los próximos meses habían elecciones y se produciría una apertura a otros candidatos.
Algunos meses después, el 21 de agosto de ese mismo año la Organización de Estados Americanos (OEA) había aprobado sanciones contra el gobierno de Trujillo por haber orquestado el atentando contra el presidente de Venezuela Rómulo Betancourt, el 21 de julio de ese mismo año.
La sanción implicó rompimiento de las relaciones diplomática con los países de la región, el retiro de todas las misiones de ayuda y un embargo de productos no esenciales.
El 25 de noviembre de ese mismo año se produjo el asesinato de las hermanas Mirabal su chofer Rufino de la Cruz, en el cual partició personal del Servicio de Inteligencia Militar.
Pero, la vida de Trujillo terminó la noche del 30 de mayo de 1961, martes cuando el dictador, después de realizar su jornada de trabajo cotidiana en el Palacio Nacional.
Andaba con su escolta por la avenida Máximo Gómez en dirección al mar Caribe. Cuando caía el sol por la avenida George Washington regresó a su vivienda donde hoy opera el Teatro Nacional.
Luego, en la noche, decidió visitar su comunidad de origen San Cristóbal, sólo acompañado de su chofer Zacarías de la Cruz, pasadas las 9:00 de la noche.
Mientras hacían la ruta por la carretera Santo Domingo-San Cristóbal, a moderada velocidad, a la altura del kilómetro 9, lo esperaba un grupo de hombres que había decidido darle muerte y justo a las 9:45 de la noche, cruzó el carro de Trujillo
Tomás Vidal Rodríguez
El teniente Amado García, quien era miembro de la Guardia Presidencial lo identificó: “Ahí va, ahí va”.
De inmediato, los ajusticiadores, que estaban ocultos en matorales en la zona desde las primeras horas de la noche, abordaron sus vehículos y se desplazaron a toda velocidad.
Alcanzaron el vehículo de Trujillo algunos kilómetros más adelante y Modesto Díaz, Salvador Estrella Sadhalá, Antonio de la Maza, Amado Garcia Guerrero, Manuel «Tunti» Cáceres Michel, Juan Tomás Díaz, Roberto Pastoriza, Luis Amiama Tió, Antonio Imbert Barrera, Pedro Livio Cedeño y Huáscar Tejeda comenzaron a disparar sus armas sobre el carro de Trujillo y le dieron muerte.





