
El intento de asesinato que sufrió el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, cerca del edificio donde se reunió este miércoles con los miembros de su gobierno, ha dejado en evidencia las fuertes divisiones políticas que asolan la nación europea.
El ministro eslovaco del Interior, Matus Sutaj Estok, informó a los periodistas, junto con el titular de Defensa, de que ya había un sospechoso detenido y de que la investigación inicial había revelado «una clara motivación política» detrás del intento de asesinato.
