El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, exhortó este lunes a la comunidad internacional a acelerar el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití y a endurecer las sanciones contra quienes financian a las bandas criminales que operan en ese país.
Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), el canciller advirtió que la sola prórroga del mandato de la misión, aprobada en septiembre del año pasado, no será suficiente para garantizar el éxito de las operaciones de seguridad en territorio haitiano.
Despliegue incompleto de la fuerza internacional
Álvarez recordó que, de los 5,550 efectivos autorizados para integrar la fuerza internacional, apenas poco más de mil han sido desplegados, por lo que insistió en la necesidad de agilizar el traslado del resto del contingente.
«Tenemos tropas comprometidas, recursos para sostenerlas y una estructura de mando en funcionamiento. El obstáculo más importante para su despliegue sigue siendo de naturaleza logística«, afirmó el ministro, al señalar que la limitada disponibilidad de transporte aéreo estratégico ha retrasado la llegada de efectivos y equipos.
En ese sentido, hizo un llamado a los países con capacidad de transporte militar a colaborar con la misión. «No debería un obstáculo de naturaleza puramente logística interponerse entre la comunidad internacional y la protección de todo un pueblo«, expresó.
Sanciones a financistas y redes de apoyo
Asimismo, solicitó a los Estados miembros aplicar con mayor firmeza las sanciones contempladas en la Resolución 2653 del Consejo de Seguridad contra las personas y organizaciones que financian y respaldan a las bandas armadas.
El canciller sostuvo que las medidas no deben limitarse a los cabecillas de las organizaciones criminales, sino también alcanzar a quienes facilitan el tráfico de armas, lavan recursos ilícitos o brindan apoyo material y político a esos grupos.
«Debemos utilizar plenamente este instrumento para identificar y sancionar también a quienes sostienen y hacen posible el funcionamiento de esas organizaciones criminales«, enfatizó.
Álvarez también reiteró que el restablecimiento de la seguridad es un requisito indispensable para la celebración de elecciones en Haití. «No serán las elecciones las que producirán la seguridad. Será la seguridad la que hará posible las elecciones«, afirmó ante los miembros del Consejo de Seguridad.
El ministro reconoció, además, los esfuerzos del Gobierno haitiano para fortalecer sus instituciones, entre ellos la incorporación de nuevos agentes a la Policía Nacional, la formación de personal de seguridad y la creación de unidades judiciales especializadas para enfrentar los crímenes más graves.
Finalmente, República Dominicana expresó su respaldo a la renovación del mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas y de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas, aunque Álvarez advirtió que extender el mandato sin completar el despliegue de los efectivos «equivaldría a mantener una promesa sin cumplirla».
«Ya no necesitamos una nueva estrategia; necesitamos ejecutar plenamente la que hemos construido», concluyó.







